lunes, 22 de octubre de 2012

BASÍLICA DE LAS LAJAS *





Por Héctor José Corredor Cuervo

Sobre  el abismo entre grandes rocas construido
está el templo de La Señora de las Lajas,
el cual parece un gran chinchorro suspendido
del espléndido verdor de las montañas.

Aquí la madre del Señor, la más hermosa,
cubre con prodigioso manto a  peregrinos
que vienen a buscar como María y Rosa
la luz que proporciona vida en los caminos.

Bajo el pulcro piso de mármol, escondidas
están las ánimas  de los  pastores santos,
que  buscaron con fe las ovejas perdidas
como lo hizo Jesús para salvar a tantos.

Por agrestes senderos  la oración camina
con la  multitud de afligidos penitentes
que se congregan hasta que el astro declina
deshojando sus oraciones lentamente.

En  la profundidad del  Pastarán se siente
el  murmullo de la entusiasta muchedumbre
que dejó su padecimiento en la pendiente
al  descender con ilusión desde la  cumbre.

¡Oh! Virgencita  del Rosario  Milagrosa
que palpa la aflicción de todos los humanos,
yo quisiera esculpir con fe sobre una losa
el milagro de la paz entre los hermanos.


*La Basílica fue construida  a partir del  1 de enero de 1916  bajo la dirección del  maestro Lucindo  Espinoza con labradores de buena voluntad que no sabían ni siquiera mezclar arena y cemento. Hoy es considerada una de las maravillas del mundo.


A MIS ZAPATOS VIEJOS








Por Héctor José Corredor Cuervo

Que felicidad yo siento
con estos zapatos viejos
que  uso para los festejos
con los que bailo contento
sin que me quiten aliento.
Con ellos siento alegría
caminando por la vía
o recorriendo senderos
con amigos verdaderos
sin mortificar el día.

Ellos han sido testigos
de frustraciones y anhelos,
de las noches de desvelos,
de penas  y  desabrigos;
de tormentos y castigos
cuando uso zapatos nuevos
y camino cual  mancebo
sin darme cuenta en la edad
en medio de vanidad
sabiendo que soy longevo.




QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO *









Por Héctor José Corredor Cuervo

Entre sombras de este parque fabuloso
camina siempre el alma del soñador
que se marchó a la eternidad orgulloso
de ser de América un Gran  Libertador.

La  ceiba,  los  tamarindos y el samán
lloran silentes la cruel  ingratitud
de  seres codiciosos que con afán
le minaron el sosiego  y la salud.

Envuelta con  la bandera está la cama
que le sirvió como su última morada
donde  nos dejó su valor y su fama
para proseguir su lumbre en la alborada.

Se fue a  la gloria…  como  potro sin brida
con pesadumbre por no lograr  la unión,
de partidos que despreciaron su vida
con torbellinos de envidia y de pasión.

Las palabras de su grandiosa  proclama
que  dejó en la posada del  chapetón,
hoy  retumban en la mente  y nos reclama
sembrar semillas de paz e integración.



*La Quinta de San Pedro Alejandrino es el lugar donde murió el libertador Simón Bolívar  en la cual nos dejó su última proclama.
“Colombianos:
Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiáis de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.
Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la Unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales.
¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.”Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.

INDIA CATALINA-CARTAGENA





Por Héctor José Corredor Cuervo

India  hermosa con alma alabastrina
nacida  en bella  tierra colombiana,
que al poeta inspira como la ondina
a luchar por  la unión americana.

Tú eres cual la  sirena bailarina
con cuerpo en libertad y mente sana,
que convida a salir de la neblina
y a disfrutar la paz con fe cristiana.

Tu mirada que va hasta el infinito
donde se oculta el sol,  en lejanía,
nos enseña a buscar el Dios bendito,

para vivir  en paz con  alegría
lejos de guerras y el odio maldito
que  tienen a este  mundo en agonía.





A BARRANQUILLA




Por  Héctor José Corredor Cuervo

Tú eres cual  circo, bella Arenosa,
plena de  encanto  con alegría
donde  camina  la fantasía
en carnavales cual flor hermosa.

Luces tan linda  cual arrebol
junto al Caribe con ilusiones,
donde se mueren bajas pasiones
bajo los rayos de ardiente sol.

Tus aguas son el  espejo eterno
donde se miran mujeres bellas,
luciendo siempre como doncellas
con armonía y amor fraterno.

Tu gente es noble y acogedora
como las playas de hermoso mar,
que solo quieren abroquelar
con la frescura de dulce aurora.

Yo quisiera tener vida eterna
gozando el  sonido de tus olas,
mirando a variadas caracolas
cuando está enojada la galerna.